viernes, 14 de junio de 2013

Recuperando el Valldespí (2)


Las actividades del grupo Recreativo se centraban en la organización de fiestas. No había festividad que no tuviera su correspondiente celebración bailonguera: Navidad, Carnaval, o cualquier domingo era bueno para reunirse los amigos y bailar las canciones de moda.

Organizar una fiesta no era tan fácil como pueda parecer. Estábamos en los últimos años de la dictadura franquista, y las reuniones de más de dos personas no estaban permitidas. Para poder realizar una fiesta era necesario obtener el permiso de la autoridad, así que el primer paso consistía en presentar una instancia en Gobierno Civil en la que se especificaba en que consistía la celebración y los motivos, y después había que seguir el riguroso reglamento de Espectáculos Públicos.

lunes, 10 de junio de 2013

El agua, bien común


El pasado viernes estuve en una jornada sobre las políticas públicas y la nueva cultura del agua dirigida a Grupos Municipales. Se pretendía conseguir que las personas que trabajamos desde los Ayuntamientos tomemos conciencia de la situación especialmente grave que estamos viviendo en Catalunya en general y en el Área Metropolitana en particular, respecto a la mercantilización de un derecho vital como es el agua, y la subida de tarifas que estamos sufriendo y que seguirán en el futuro.

Pedro Arrojo es Doctor en Ciencias físicas de la Universidad de Zaragoza y presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, premio Goldman de Medio Ambiente en 2003. En su apasionada ponencia definió el marco en el que nos movemos y expuso las bases teóricas de una nueva cultura del agua, una buena plataforma con vinculaciones sociales y ambientales. Según él, para que los seres humanos puedan vivir con dignidad son precisos entre 30 y 40 litros de agua por persona y día, lo que supone un 1% del total disponible. A este agua necesaria para vivir y alimentarse le llama "Agua Vida", y la considera un derecho humano de máxima prioridad y cuya escasez es un desastre humanitario inaceptable. Debería ser gratis.

En un segundo nivel estaría el "Agua ciudadanía", que es la que asegura los servicios básicos de agua y saneamiento a los hogares (la que se utiliza en los lavavajillas, lavadoras, lavabos, etc). No se puede considerar un derecho humano, sino un derecho como persona ciudadana, y lleva vinculado los correspondientes deberes. No debe ser el mercado el que decida cuales son estos derechos, no es su competencia, sino la ciudadanía a través de los instrumentos políticos de los que dispone.