domingo, 31 de octubre de 2010

La Cornisa Cantábrica en FEVE

Estación de Luarca

Este último viaje a Asturias me ha recordado uno anterior que hicimos toda la familia por la cornisa Cantábrica en tren. Fue una experiencia impresionante. Lo conté en una breve narración que escribí en un foro interno de la empresa en la que trabajaba por entonces. Sería el año 2007...

"Si no tenéis un fanático de los trenes en la familia, probablemente vivís muy tranquilos. Y seguramente viajáis en coche, o en avión. Muy pocas veces en tren. ¡No sabéis lo que os perdéis!. Porque sólo viajando en tren pueden vivirse ciertas experiencias.

El viaje que os recomiendo comienza en Barcelona, y termina en La Coruña. Todo el trayecto en tren, por supuesto. Recordad que, como decía Machado: "Yo, para todo viaje ... Voy ligero de equipaje". Es decir, que hay que prescindir de lo superfluo, y del "por si acaso lo necesito", o se corre el riesgo de cargarse como un camello.

Barcelona-Bilbao, en Intercity o Estrella (Observad como domino el lenguaje trenero), cómodamente sentados, leyendo, observando el paisaje, durmiendo o viendo una película en el televisor. En total, unas 8 h. Una parada de una noche en la ciudad del Nervión para disfrutar de sus encantos y visitar el Guggenheim. Si llevas niños pequeños, olvídate de los museos, ellos prefieren los parques. ¡Ah! Y no dejes el paraguas en casa. Es difícil que pases por Bilbao, por todo el norte en general, sin encontrarte con la lluvia.

Estación de Bilbao

A partir de aquí comienzan las incomodidades. El FEVE, Ferrocarril Español de Vía Estrecha, atraviesa toda la cornisa Cantábrica, desde San Sebastián hasta El Ferrol. No es precisamente el último grito en cuestión de transporte: los vagones están destartalados, las máquinas no corren, y las vías... bueno, cuando te acostumbras, el vaivén casi no se nota. Las estaciones del recorrido están muy lejos de las poblaciones, así que es necesario el uso del taxi si no quieres cansarte caminando antes de comenzar la visita.

Pero no importan todas estas contrariedades: El paisaje es magnífico.

Son múltiples las rutas que se pueden hacer, a gusto del viajero. Esta es la que yo propongo: Bilbao-Santander-Ribadesella-Luarca-Ribadeo-Viveiro-Ortigueira-Ferrol. Desde Ferrol a Coruña, y desde allí, vuelta directa a Barcelona. El trayecto más largo es de dos horas y media.

Una vista desde el tren de la costa de Lugo

Paisajes y cultura. Es la sugerente combinación que ofrece este viaje. También un pescado excelente y marisco barato para los amantes de la buena comida. En Ribadesella, hay que visitar la cueva de Tito Bustillo, con pinturas rupestres bien conservadas, en Luarca la lonja, en Ribadeo el puerto pesquero y los miradores de A Atalaia y de Santa Cruz, En Viveiro la Iglesia y el convento de San Francisco. Y, sobre todo, hay que ir con el alma abierta a la belleza crispada de las rías altas, que pueden contemplarse con toda nitidez desde las viejas colinas que surca el tren.

Y al regreso, traereis el equipaje lleno de anécdotas para contar. Es la magia del tren.

Como veis, soy una trenera conversa. !Qué remedio!

martes, 26 de octubre de 2010

Un domingo en la carrera de la mujer

LLegué puntual a la cita: las 8,15 en la estación. Ya había allí un grupo numeroso de mujeres de varias asociaciones del pueblo formando una marea azul. Me costó localizar a las chicas de mi grupo, y eso que iban ataviadas con una camiseta distinta a la del resto, nuestra camiseta violeta, la que nos identifica en todas partes. Yo había sido la impulsora de esta idea y la más ferviente defensora de que fuéramos luciendo nuestras insignias, mostrando al mundo entero nuestro orgullo de ser y sentirnos Violetas. Pero a última hora, y por razones que no voy a contar, me presenté con la camiseta oficial, la azul, como la masa informe. Como dice mi amiga Mayka, soy una esquirola.

Después de unos minutos de espera, llegó el tren, y subimos todas en tromba. Ocupamos dos vagones, y los llenamos de risas, ruído y alegría mientras la gente, soñolienta, nos miraba con curiosidad.



Cuando llegamos a Arco del Triunfo, lugar donde comenzaba la carrera, aún faltaba algo más de una hora para que empezara, teníamos tiempo de sobra para todos los prolegómenos. Recogimos el chip, nos colocamos los dorsales, nos hicimos las fotos de rigor, y las que no habían desayunado se estuvieron reponiendo. No dejaban de llegar mujeres, de todas las edades, de todas las clases. También algunos hombres, unos acompañando a sus parejas, otros se acercaban sólo a curiosear.

Nos enteramos allí que iban a participar María Vasco y la presentadora Elsa Anka, como famosas que apoyaban la carrera y su buena causa. ¡Qué pocas! Fue la primera vez que tuve la sensación de que, a pesar del éxito de participantes, algo raro pasaba entre la carrera y los medios de comunicación.

Un speaker animaba el ambiente. Nadie le hacía caso. ¿Nadie?... no, en el grupo de Violeta hubo algunas mujeres que encontraron raro que el speaker no hablara de la carrera, de sus objetivos y sus motivos. Se acercaron a él y le preguntaron por qué se hacía esa carrera, y si estaba dedicada a alguna causa en concreto. Contestó que él no lo sabía. Y al decirles ellas que pensaban que era contra el cáncer de mama y por qué no lo mencionaba en sus parlamentos, replicó que no podía hacerlo porque no estaba seguro. Nuestra indignación fue enorme.

Descubrimos entonces gracias a Radio Macuto que sólo un euro de los seis que habíamos pagado iba dirigido a la Asociación española contra el cáncer. ¿Y el resto? ¿En qué se emplean los cinco euros restantes?


Los patrocinadores comenzaron a repartir cosas. Primero fueron los globos rosas, después latas de una conocida cerveza sin alcohol, y una bolsa con bandejas de canelones. Las chicas del grupo lo recogían todo, a mi no me seducía la idea de hacer la carrera cargada hasta los dientes, ya llevaba bastante peso. ¡Y hasta raviolis se repartieron! ¡Con que placer se los comía la gente! Debían estar exquisitos.

Y por fin llegó la hora de la carrera. Había tanta gente que tuvimos que hacer diez minutos de cola antes de llegar a la línea de salida.


Ya en la carrera, nuestra compañera Eva cogió la cabeza, marcando un ritmo tan intenso, que nos costaba seguirla. Gran parte del grupo se perdió, quedaron atrás caminando más tranquilamente. Todo el tiempo íbamos rodeadas de mujeres, era difícil adelantar, tampoco queríamos, íbamos hablando, riendo, bromeando, y sobre todo nos metíamos con Eva, que para ser la mayor, menuda caña nos estaba dando.

De vez en cuando, las corredoras aplaudían, o gritaban, nadie sabía por qué, pero todas las apoyábamos con nuestros propios aplausos. Había madres con los carritos de sus hijos, chicas con sus perros, niños y niñas, y algunos hombres, que nos acompañaban sin dorsal.

Al llegar a Las Ramblas, nos pasamos al paseo central, porque por el lateral era imposible andar por la acumulación de gente.


Por la Calle Caspe, cuando divisamos la torre Agbar, nuestra alegría fue indescriptible. Aunque la experiencia era emocionante y no nos sentíamos cansadas, pensar que ya faltaba poco para llegar a la meta nos dio nuevos impulsos.


Y sí, llegó la meta. Nos sentimos orgullosas por haber llegado, y también porque nuestro tiempo, 54 min según la organización, había sido bastante honroso. Es mejorable, y el año que viene hay que entrenar más, pero no ha estado mal para ser la primera vez.


Estuvimos reponiendo fuerzas, y esperando que llegara el resto del grupo. Queríamos haber participado en la marea humana que se hacía después de la carrera, pero parece ser que no llegamos a tiempo, se celebró bastante pronto. Fue una especie de espectáculo en el que las participantes sujetaron cintas rosas formando una especie de marea que golpeaba las rocas. Debió ser bonito.

También llegamos tarde a nuestra cita con el resto de asociaciones del pueblo para hacernos la foto oficial. Cuando llegamos al lugar acordado, ya se habían ido. Esta vez la causa fue los diversos encuentros casuales con personas conocidas, que nos entretuvieron más tiempo del que hubiéramos deseado.

Así que, cansadas y algo mustias, pero todavía no agotadas, cogimos el tren de regreso. Aún no había acabado nuestro día especial. Nos esperaba una suculenta comida en un restaurante. Se alargó la velada unas horas más mientras recuperábamos las fuerzas.


Fue al llegar a casa y buscar información sobre la carrera cuando descubrí que parecía que no hubiera existido. Busqué en las webs de los periódicos, y ninguno hablaba de ella, ni siquiera los deportivos. Las televisiones no la nombraron, sólo tv3 había hecho una breve reseña en el telediario del mediodía. ¿Cómo es posible que 10.000 mujeres y centenares de hombres ocupando las calles de Barcelona no merecieran ni una breve mención? ¿Eso no es noticia? ¿O será que somos invisibles, aunque seamos 10.000?

Hubo que esperar al lunes para leer algunas breves líneas en algunos medios de comunicación, tan breves, que si no las buscabas expresamente, pasaban desapercibidas.


sábado, 23 de octubre de 2010

Una escapada asturiana

La semana pasada estuve unos días en Asturias. Era una especie de reparación por esas vacaciones de verano que no pude disfrutar en el mes de Agosto.

Salimos el día 12. En el aeropuerto0 del Prat, como ocurre tan a menudo, había mucho lío y retrasos. Esta vez la causa era una huelga en Francia, que hacía que muchos vuelos se retrasaran. Desgraciadamente, el nuestro fue uno de los afectados. Hora y media, casi, estuvimos esperando, porque el avión venía de Bruselas, tenía que sobrevolar Francia, y fue toda una odisea superar esa dificultad.

Mientras tanto, en el aeropuerto hicimos amistad con varias personas. Cambiaron de puerta de salida tantas veces, y de hora, que los pasajeros estábamos muy desorientados. Finalmente pudimos embarcar, y ya ni recuerdo desde que puerta lo hicimos, con tantos cambios.

El capitán dió muchas excusas y nos invitó a disfrutar del viaje. Rumbo al aeropuerto de Asturias. Yo pasé todo el trayecto leyendo el último número de la revista de historia de National Geographic, la historia me chifla, se me pasó el viaje en un suspiro. También me comí un bocadillo de jamón que había preparado en casa ¡qué bueno estaba! Y que bien sentó a esas horas.

Llegamos sin novedad al aeropuerto de Asturias. Por cierto, qué miedo pasé al ver por la ventanilla el precipicio que hay al final de la pista de aterrizaje. ¡Qué peligro! Recogimos el coche que habíamos alquilado previamente, y pusimos rumbo a Gijón.

La foto de la portada es la vista que se observaba desde nuestra habitación del hotel. Muy bonita. El mar, la gente paseando por el Paseo Marítimo, o por la playa. Gijón es una ciudad que tiene mucha vida. Pero habíamos ido a Asturias a ver parajes paradisíacos, así que no me voy a detener a describir las ciudades.

El primer día, quiero decir el segundo si contamos el que ocupamos en el viaje, lo dedicamos a la montaña. Para unos amantes de la montaña como nosotros, es muy normal organizar nuestro viaje a Asturias pensando en los Picos de Europa como prioridad. Hace años, visitamos Covadonga, los lagos de Enol, la comarca de Cabrales... todos esos sitios turísticos llenos de autocares, y esta vez íbamos con una idea fija. Vale, también visitamos Arenas de Cabrales y compramos queso (¡qué bueno está!), pero sólo de camino al mirador de Fuente De.


Una vez en Fuente De, cogimos el teleférico para subir al mirador. Unas vistas impresionantes. Y allá arriba, tuvimos la suerte de, durante escasos segundos, ver el Naranco. Luego las nubes lo cubrieron y desapareció de nuestra vista, como si no estuviera allí.

No se aprecia bien en la foto, pero en persona sí, y fue una experiencia emocionante.

El día siguiente quisimos dedicarlo al mar. Nos acercamos hasta la provincia de Lugo, ya en Galicia, para ver la playa de las Catedrales. Habíamos visto muchos documentales en la televisión y leído revistas, y además el conserje del hotel nos aconsejó esa visita. No se puede decir que no estuviéramos preparados.

Y aún así, porque se suele decir que cuando tus expectativas son grandes no se cumplen, la realidad superó el pensamiento. No pudimos ver esos arcos en el mar que tan famosos se han hecho, pero daba igual, el paisaje era impresionante, y encogía el corazón.

Después, parada en Luarca, buena comida con percebes incluídos y una visita a la Lonja.

Visitamos más sitios que no los he nombrado, no quiero aburrir al personal. El último día lo pasamos en Oviedo, y desde allí, otra vez al Aeropuerto, y de vuelta a Barcelona. En esta ocasión no hubo problema y los horarios se cumplieron


viernes, 22 de octubre de 2010

Carrera de la mujer


Desde hace varios años, se celebra la carrera de la mujer, que es un evento benéfico que dona toda la recaudación a la investigación contra el cáncer de mama. Se hace en muchas ciudades en España, y este domingo, 24 de Octubre, será en Barcelona. Allí estaré yo, apoyando con mi presencia una causa justa. Y allí estarán muchas amigas mías, gente de la Asociación Violeta y de otras asociaciones de Sant Joan Despí y de otras ciudades.

Este año hay tanta participación, que un día antes del cierre de inscripciones se agotó el número de dorsales. Es la primera vez que eso pasa en los 6 años de historia en la carrera de Barcelona.

Yo, particularmente, más que correr voy a andar. Son 5 km y el tiempo máximo para el recorrido son 2 horas. Yo creo que en 2 horas podré andar esos 5 km, ¿no? Aunque no me he entrenado ni nada. Pero no importa, como voy en buena compañía, seguro que se hace agradable, y si nos cansamos... abandonamos. Aunque no entra en mi mente abandonar.

Luchar contra el cáncer es una causa que me motiva. ¿Quién no tiene una amiga, conocida o familiar que haya padecido esta enfermedad? En mi caso, además de unas cuantas amigas que han sufrido este problema y lo han superado, tengo un precedente muy cercano: mi madre murió de esta enfermedad. Fue hace 25 años, tiempos duros y difíciles, de los que quizás me decida a hablar otro día.

Hoy la noticia es que este domingo hay una carrera de mujeres contra el cáncer de mama. Y aunque ya se ha cerrado la participación, se puede colaborar haciendo
una donación comprando el dorsal cero.

Si hay fotos, quizás me decida a poner algunas aquí.

jueves, 14 de octubre de 2010

martes, 12 de octubre de 2010

Descargar archivos con Jdownloader



Según la wikipedia, JDownloader es un gestor de descargas de código abierto, escrito en Java, que permite la descarga automática de archivos y archivos divididos de sitios de alojamiento inmediato como Rapidshare y Megaupload. Los enlaces de descargas especificadas por el usuario son separados en paquetes para permitir pausar y continuar las descargas individualmente. Opcionalmente, los archivos RAR divididos son extraídos automáticamente después de la descarga.

El programa es gratis, os lo podéis descargar de su web o de cualquier web de descarga de programas como softonic o uptodown.

Instalación

No necesita instalación. Una vez descargado, lo descomprimís en "c:/Archivos de Programa/JDownloader" o lo copiáis directamente a esa carpeta y después os ponéis un acceso directo en el escritorio. Eso es para dejarlo un poco ordenado, porque el programa en sí lo podéis archivar y ejecutar en cualquier carpeta de vuestro ordenador.

Si no tenéis con que descomprimirlo, bajaros el WinRAR de aquí.

La primera vez que ejecutéis JDownloader os pedirá que seleccionéis el idioma (si no lo hace automáticamente, hacedlo vosotros en Extras/Configuración), también el directorio donde se descargarán los archivos y hará algunas actualizaciones, dejarle actuar. Si no tenéis instalado el java, os pedirá que lo instaléis, seguid las instrucciones.

Añadir archivos

Hay varias maneras de añadir enlaces a la lista de descarga. La más cómoda es activar la siguiente opción:


Esto lo que va a hacer es mirar en el portapeles si hay algún enlace pendiente. Cada vez que copiéis ún link (Control C) lo colocará automáticamente en la lista del capturador de enlaces de JDownloader.

También se pueden copiar manualmente los enlaces en esta ventana (Ctr V)

La tercera opción es utilizar el menú que está en la parte superior del programa:


Seguidamente el programa revisará si el enlace añadido a la lista es bueno. Si es así, avisará que está en línea, a la espera del OK para comenzar la descarga.

Cuando querais comenzar la descarga, le dáis al play:


Y comienza la descarga. La lista de enlaces se traslada a la ventana de descargas, y el programa empieza a trabajar.


En la parte inferior de la pantalla se puede definir el número de conexiones máximas, el número de descargas y la velocidad.


Es posible que el servidor donde está alojado el fichero que queremos descargar nos pida que aceptemos los TOSs. Aceptamos y Jdownloader se encargará del resto.

Si el archivo que nos bajamos está comprimido con winrar, al terminar la descarga el programa se encargará de descomprimirlo automáticamente, y si está dividido en varias partes, lo unirá en uno sólo.

domingo, 10 de octubre de 2010

Canciones para el recuerdo: Elvis y algo más

A mi amiga Cleo le gustan las canciones románticas De Elvis Presley. A mi, también.

Me gusta este video no sólo porque están Elvis y su guitarra en directo, también porque la canción es preciosa y Elvis le quita dramatismo con sus bromas.

A mi amiga Cleo, que dicho sea de paso es la mejor lectora de este foro, también le gustan las canciones italianas, las antiguas y las modernas. Le sirven para practicar un idioma que domina, también para recordar etapas de su vida que ya pasaron.

Y he elegido esta canción, que no sé si le gustará, pero es rítmica y animada y ella necesita un poco de ánimos en estos momentos.

viernes, 8 de octubre de 2010

El Secreto y la ley de la atracción

Estuve ayer en una charla-taller sobre El Secreto y la ley de atracción. La idea de realizar esta charla la propuso una de las socias de Violeta, que conoce personalmente a Enrique Johnson, representante en España de El Secreto. Enrique se había ofrecido a venir a explicarnos de forma totalmente gratuita los conceptos y los métodos que se manejan en este libro y en la película del mismo título. Y es algo que hay que agradecer, porque el tema está tan de moda, que incluso los coachs lo utilizan en sus cursos de coaching y motivación del personal en las empresas para conseguir que den lo mejor de sí mismos.

Tengo que reconocer que no tenía ni idea de la existencia de este libro, y nunca había leído ninguna información sobre él. Es algo que en estos momentos me sonroja, una lectora empedernida como he sido, y que me haya pasado por alto este fenómeno mundial. ¡Qué incultura la mía!

Las noticias que me iban llegando, ya sea de forma directa o por Internet, me hicieron ponerme a la defensiva, y llegué a la charla con una idea preconcebida bastante negativa. Pensaba que era un libro a medias de autoayuda, a medias esotérico, y esos temas no son santo de devoción. Y no me equivoqué. A pesar de eso también hubo planteamientos muy positivos que voy a tratar de explicar. Bueno, voy a tratar de contar lo que entendí, todo bajo mi punto de vista, lo positivo y lo negativo. Si alguien no comparte mis opiniones, tiene el apartado de comentarios para expresarse.

En primer lugar, mi agradecimiento a Enrique por el gran esfuerzo que le supuso conseguir estar con nosotros. Acababa de llegar de la Feria del libro de Franckfurt, y un retraso en el vuelo le obligó a venir directamente desde el aeropuerto. Cualquier otro hubiera suspendido la charla, pero él es una persona amable y positiva, que cree verdaderamente en los valores de El Secreto.

El Secreto, parece ser, ya era conocido en la antiguedad. La verdad es que me perdí un poco con los nombres que se pronunciaron, creo recordar que el primero de ellos fue el de Hermes, un dios griego que descubrió las leyes del Universo que después escribió en unas tablas (sí, como las de Moisés). El texto lo han conservado en secreto (por algo la palabra hermético viene de Hermes) una serie de adeptos a lo largo de los siglos hasta llegar a nuestros días. Estos adeptos fueron cambiando con los tiempos, en una época fueron los sacerdotes egipcios, en otra los templarios...

Y llegamos al siglo XXI. Rhonda Byrne, una presentadora de televisión australiana nacida en 1951, se basó en el estudio de libros sobre mitos y creencias de triunfo personal para escribir en 2004 su famosa obra.

¿Y cuál es ese secreto que ha estado entre nosotros durante siglos? La ley de atracción. Lo que siempre has querido: felicidad, riqueza, amor, salud, lo puedes tener si sabes aplicar bien el secreto. Dos años más tarde se hizo la película.

El secreto se basa en la ley de atracción, según la cual atraemos a nuestras vidas exactamente aquello que pensamos. Nuestros pensamientos emiten unas frecuencias vibratorias que envían mensajes al Universo, y éste te lo devuelve reflejado en forma de situaciones y emociones similares a las que piensas. La mente actúa como un imán para captar lo que queremos tener.

Así, si piensas en lo que te hace sentir bien, llegarán a tu vida situaciones, personas u objetos que te harán sentir de esa manera. El problema es que a veces pensamos en negativo, en lo que no queremos. Y el Universo no entiende la palabra NO.

A mi esta ley me parece muy bonita, pero como no la he estudiado en ningún libro de física de mi época estudiantil, no sé si tiene alguna base científica. Más bien creo que no, que es cuestión de fe, de creértela o no creértela.

No es mi intención explicar detalladamente en qué consiste la ley de atracción, hay montones de blogs y sitios de Internet donde ya lo hacen, incluso te enseñan métodos para aplicarla y como hacerte rico de forma muy fácil. Yo sólo pretendía dar una pincelada, y comentar mis impresiones.

Lo que no me gusta de esta ley es que me parece que anima a las personas a ser pasivas. No creo que las cosas ocurran porque las desees, por mucha intensidad que le pongas a tus pensamientos. Siempre es necesario algún tipo de acción, y a veces de esfuerzo para conseguir lo que nos proponemos.

En una época de falta de valores como la que vivimos es normal que teorías como ésta tengan tanto éxito. En la base hay mucho de cierto, si afrontas la vida con optimismo y alegría, serás más feliz. Es tan viejo como el dicho "Dios ayuda a quien se ayuda a sí mismo". Si tienes en tu cabeza la vida que deseas, eso te empujará a actuar y hará que lo consigas más fácilmente, pero nada es mágico. Eres tu quien tiene que actuar, quien tiene que dar los pasos, quien tiene que aprender. Y el mensaje de la ley es bueno en cuanto te dice que puedes hacerlo, pero es malo porque te anima sólo a pensarlo, y el Universo (o la suerte, o los demás) se encargarán de todo.

jueves, 7 de octubre de 2010

Si no fuera por vosotras

¿Cómo deciros, amigas,
lo que deciros pretendo?
Si no fuera por vosotras
la vida sería un tormento.
Madrugones cada día
trabajo, agotamiento,
lágrimas y depresiones
tristeza y aburrimiento.

Si no fuera por vosotras
ya no habría sentimientos
de emoción por la amistad,
ni risas, ni rosas, ni sueños,
ni el compartir esas cosas
sencillas con mucho afecto.
Hoy luce el sol en la calle,
Es domingo, y yo pienso
que es bonito no estar solas
entre el hastío y el miedo,
y sentirse tan Violeta
desde fuera hasta dentro.
Si no fuera por vosotras
no sentiría en el pecho
un corazón que me late
mientras os leo estos versos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Entrevista a M. Carmen Gómez, presidenta de Violeta, en RadioDespí

A continuación, se puede escuchar la entrevista que Ramón Descarrega hizo a M. Carmen Gómez, presidenta de Violeta, en el programa "Boca Orella" del Viernes 1 de Octubre, de RadioDespí.

martes, 5 de octubre de 2010

La fiesta del 5º aniversario de Violeta

LLegó el día esperado durante tanto tiempo, el 3 de Octubre, el día en que se celebraba la fiesta del 5º aniversario de la Asociación Violeta.

Después de una semana maratoniana de trabajo, compromisos y preparativos, y una noche tensa en la que nos costó conciliar el sueño, nos amaneció un domingo espléndido, casi veraniego. Los cuerpos estaban muy cansados, pero la ilusión nos insuflaba energía y nos empujaba a hacer el último esfuerzo. Sabíamos que iba a ser un día agotador, y a la vez emocionante e inolvidable.

Las 8 de la mañana era la hora de la cita. Había que hacer cuatrocientos bocadillos para ciento cincuenta invitados que esperábamos. ¿Tantos? No, en realidad sabíamos que serían de ochenta a cien, pero el miedo a quedarnos cortas nos hizo ir aumentando la cifra a medida que pasaban los días.



Yo no estuve allí. Mi cometido era otro: buscar el hielo, preparar el equipo de sonido... Es lo que tiene ser una tecnófila, que siempre te reservan los trabajos más aburridos y te pierdes lo más interesante.


A las once, todo el mundo a la calle, era la hora del comienzo de la caminata. ¿Todo el mundo? No, yo tuve que quedarme a esperar al encargado del sonido y a las chicas del grupo que actuaba, las Dones de Blanc. Me perdí la parte más divertida de la fiesta. Me contaron que había sido un pasacalles impresionante, con el grupo de percusión de la Colla de Diables de Sant Joan Despí poniendo marcha durante todo el camino, paseando y bailando por pueblo, y la gente mirando alucinada. También pusieron algo de fuego, aunque en principio no estaba previsto.


Para mí fueron los momentos más tensos del día. Los invitados no llegaban, llamaban preguntando qué camino tenían que coger, porque la Pl. del Mercat, el lugar de la fiesta, no salía en el GPS ni en el Google. Llamadas teléfonicas que se amontonaban, que se cruzaban, no había corriente y el técnico de sonido no sabía que hacer... tuve que irme a esperar al grupo de actuación a la salida del metro, y mientras, el caos reinaba en la plaza.

A mi regreso, las cosas seguían igual. Nos entró el pánico, si no había corriente, no había sonido, y por tanto no había espectáculo. Finalmente las cosas se arreglaron y el sonido empezó a fluir. Deprisa y corriendo, tuvimos que montar una parada de venta de nuestros productos y a adornar la plaza. Todo muy deprisa porque el pasacalles estaba a punto de llegar.


Y comenzó la fiesta. ¡Con diez minutos de adelanto sobre la hora prevista! Si es que somos unas genias de la organización. A esas alturas yo actuaba como una autómata, no recuerdo mis movimientos ni los de los demás con mucho detalle. Ha sido necesario visionar los videos para saber exactamente lo que pasó.

La actuación de las Dones de Blanc fue impresionante. La emoción que recorrió la plaza se sentía por todas partes. La música, los gestos, los pasos de baile, todo estaba pensado para llegar al corazón, y así fue, con un público tan sensible, no podía ser de otra manera. Fue un exitazo.


Después del aplauso emocionado, una pausa para los reconocimientos y agradecimientos. Por el escenario fueron pasando las personas que ayudaron a crear y mantener la asociación, sobre todo en sus inicios. El sol aplastante y la calor obligaron a acortar los parlamentos y a suprimir algunos actos previstos. Los espectadores buscaban cobijo a la sombra de los árboles que rodean la plaza y dejaban vacío el centro. "¡Qué calor!", era la frase más escuchada.


Para terminar el espectáculo, el cantante Raul Mamone nos obsequió con un par de canciones románticas, y seguidamente hizo salir al personal de sus refugios umbríos y, en el centro de la plaza, los hizo bailar al ritmo de música caribeña. Nadie notaba el calor en esos momentos.


¡Final del acto! Los cuerpos no aguantaban más. Rápidamente se recogió todo el material y nos dirigimos al local donde teníamos preparada la comida. Fue algo protocolaria, al menos para nosotras, con la visita del alcalde y algunos regidores con los que no tenemos confianza. Otras regidoras, como nuestra amiga Elena Embuena, nos acompañaban desde el principio de la mañana, dándonos su apoyo. El pica-pica nos sirvió para hablar y confraternizar con nuestros invitados. pero comer, lo que se dice comer, comimos poco, aún estábamos atacadas por los nervios.


Y llegó el momento del relax. Cuando se fueron nuestros invitados y nos quedamos solas, con nuestros familiares y amigos, colocamos las sillas en círculo, nos aprovisionamos de unos cuantos bocadillos y varias botellas de cava, y empezamos a hablar. Hablamos de nosotras, de por qué estábamos allí, de como nos sentíamos... No, de la fiesta no hablamos casi nada, era nuestro momento de intimidad. Fueron unos minutos muy emotivos, de esos que sirven para crear lazos invisibles que unen a las personas con fuertes sentimientos.