domingo, 31 de enero de 2010

Mi amiga Bixo


Tengo una amiga que se llama Bixo, Bixomalo.

Su nombre real es muy tradicional, no se siente muy orgullosa de llevarlo, y por eso pide a sus amigos y amigas que la llamen por el diminutivo, que queda la mar de fashion. Pero aunque está cómoda con ese diminutivo, le gusta mucho más su nombre cibernético, el que utiliza como nick en todos los foros en que está registrada, que son muchos y variados: Bixomalo.

No hay nadie que sepa de foros más que Bixo. Conoce montones de historias, algunas enloquecidas, y sabe muy bien lo que se cuece en la trastienda de los foros. Sus favoritos son los de temática lésbica, ella es lesbiana, sobre todo los que tratan de series de TV, los de Maca y Esther y los de The L word.

Le pedí a Bixo que escribiera ella misma sus historias, pero nos encontramos con un inconveniente, su prosa es inentendible, tiene un estilo muy especial que no estaba dispuesta a cambiar ni siquiera para escribir en este blog. Y yo no quería que este blog se llenara de posts ilegibles porque quiero seguir mi estilo propio, así que llegamos a un acuerdo: yo escribiré sus historias, con su permiso previo.

Bixo tiene 28 años, sí, es mucho más joven que yo, casi podría ser mi hija. Nos conocimos en un foro, no podía ser de otra manera, así que nuestra amistad es sobre todo virtual, aunque como vivimos en pueblos cercanos, de vez en cuando quedamos para tomar un café. Adora a Ellen Degeneres, dice que es la personalidad que más ha hecho por la visibilización de las lesbianas en el mundo y además es inteligente y ocurrente. Acto seguido pide una Ellen para España, que dice que necesitamos una lesbiana inteligente famosa, aunque lo que más le preocupa es su propia vida y las dificultades que se encuentra cada día.

Me contaba Bixo el otro día que el primer foro en el que se registró fue el de Maca y Esther, y que fue llegar allí y abrírsele todo un mundo de posibilidades. Conoció a mucha gente como ella, hizo muy buenas amigas, y también se enamoró locamente. Pero esto forma parte de otra historia que os contaré más tranquilamente otro día.

miércoles, 27 de enero de 2010

Mercator: anuncios antiguos

Buscando información sobre la Mercator de Olivetti, me encontré con unos anuncios antiguos en La Vanguardia y ABC. Estos dos periódicos tienen escaneados todos los números que han publicado, y todas las hojas. Me ha parecido curioso.

Según este anuncio, "La Olivetti Mercator 5000 es un "centro" contable a programa, con memoria y elaboración lógica electrónica. Resuelve los más complejos servicios contables: facturación, contabilidad general, contabilidad almacén por cantidad y valor, nóminas, cuadros de amortización, operaciones bancarias.

Puede estar provista de un dispositivo perforador que conserva, en una cinta de seis canales, los conceptos, términos y resultados de las operaciones. La memoria almacena todos los datos que interesan, mediante codificación automática, programada y simultánea a las operaciones; y los reenvía en el mismo ciclo operativo".

Se puede ver el documento completo en la edición del viernes, 19 abril de 1963 de la hemeroteca de La Vanguardia

La máquina fue evolucionando, y en el año 1967 aparecieron dos nuevos modelos más aventajados, la Mercator 5100 y la Mercator 5120, con perforador de cinta.También salió al mercado una variante para realizar los registros de producción.


Y finalmente llegamos al modelo que yo conocí, cuando estaba ya a punto de su desaparición, fue barrido del mercado por otros ordenadores dirigidos a la pequeña y mediana empresa más modernos y con muchas más prestaciones. Es la ley del mercado, y de la técnica.


En el anuncio ya no se destacan tanto las especificaciones técnicas como las ventajas económicas. A los empresarios de la época les interesa más saber que una factura les va a costar 25 céntimos, así de forma clara, y no que les hablen de tecnicismos muy espectaculares, pero que no entienden. Sólo al final de la página, y con letra más pequeña, se especifican las características de la máquina. "Mercator: Facturadora contable programabíe con calculador electrónico. Control operativo del teclado por bloqueo, y control de servicio. Impresión numérica en bloque".


El último anuncio que he encontrado, en el ABC de Madrid en Febrero de 1979, en la sección de compra-venta de artículos de segunda mano.


La máquina que yo utilicé tuvo un indigno retiro en un rincón olvidado del almacén. No sé si también se llegó a poner un anuncio para su venta. Si fue así, nadie la quiso comprar. Años más tarde, la vendieron como chatarra junto a otros artilugios de épocas pasadas.

martes, 26 de enero de 2010

Brusco despertar II

Faltaban sólo unos minutos para abrazar a sus hermanas.

De repente, un nuevo escalofrío vino a enturbiar su felicidad. Si sus hermanas habían viajado de Barcelona a Sevilla en época de trabajo, tenía que existir un motivo muy importante. Tal vez su padre se estaba muriendo. ¿Por qué, si no, iban sus hermanas a realizar un viaje tan largo?.

Su corazón no quería creer aquellos razonamientos que su cerebro le dirigía. Los rechazaba con todas sus fuerzas. No podía ser cierto. Recordó de nuevo las palabras de su madre, su seguridad. Nadie le había hablado nunca de una posible gravedad y esta era la única realidad, regresaban sus padres, sus hermanas los acompañaban, su padre había superado la operación con éxito, y ya no tendría que aguantar a aquella familia tan cursi. Si sus hermanas habían hecho aquel viaje tan largo habría sido debido a la preocupación causada por la falta de noticias. Seguramente, habían pensado que su padre estaba muy enfermo y por eso se habían puesto en camino. La distancia suele desvirtuar los acontecimientos. Pero ella no tenía por qué preocuparse, la tarde anterior había hablado con su madre y le había dicho que no existía ningún peligro.

Desde el fondo de su pecho salió un suspiro que pretendía ser de júbilo, comenzó a cantar una canción alegre para darse ánimos. Se levantó y cogió el cepillo con agilidad para comenzar a barrer. Su estado de ánimo excitado y los gritos que salían de su garganta le impidieron percibir dos presencias extrañas en la estancia.

-¡Ana! ¡No cantes! ¡Tendrá valor esta muchacha! ¿Cómo puedes cantar sabiendo que tu padre está de camino en una ambulancia!.

La voz de su tía había sonado agria. El reproche le había helado la sangre. La vieja bruja no podía soportar la alegría a su alrededor, quería llevar las apariencias hasta el límite. Aquella casa estaba precintada y ya no conocería la risa hasta que la última sombra de temor la hubiese abandonado. Ella, su tía, se encargaría de que el temor se fuera lo más tarde posible.

“Yo soy joven y tengo deseos de vivir. ¿Qué es lo que pasa?. Que regresan mis padres y mis hermanas. Estoy contenta y tus groserías no me van a callar, vieja urraca.

-Déjala mujer –Fue la voz de la vecina la que se dirigió compasiva a la tía -¿no ves que ella no sabe nada?


Aquellas palabras la hirieron más que todas las impertinencias de su tía juntas. Sintió como un aire helado se le introducía por el pecho hasta los pulmones. ¿Qué significaba todo aquello? ¿Querían volverla loca?. O acaso, quizás, la operación… ¿qué estaban ocultando con tanta crueldad?.


“¿Qué quieres que sepa?. Lo sé todo. Mi madre habló conmigo anoche y me dijo que no me preocupase. ¿Por qué todos se empeñan en preocuparme?. ¿Por qué no me dejan en paz?. Hacen montañas de un grano de arena. No, no me preocuparé, no haré caso a estas criticonas que creen que lo saben todo”.

No pudo aguantar la inquietud de su mente a pesar de las palabras de aliento que se dirigía a sí misma. Seguía contenta, haciendo las faenas de la casa, cantando a ratos muy despacio, para que nadie la oyera, esperando impaciente la ansiada llegada. De repente, una sirena vino de lejos a interrumpir sus pensamientos. Aquel sonido cada vez más cercano la llenó de angustia. ¡Allí estaban!. Ahora ya no pudo reír más, presentía la catástrofe que se avecinaba, y aquel sonido aterrador no se paraba. ¿Por qué no se paraba?. Le hacía daño en el cerebro. Silencio. Corrió hacia la calle, su hermana mayor bajaba de la ambulancia en aquel instante. Ana se acercó para abrazarla, pero ella ni siquiera la vio: tenía los ojos cegados por las lágrimas. Entonces comprendió toda la realidad con su cruel significado. Buitres de dolor volaron sobre su cabeza. La muerte acababa de llegar en una ambulancia procedente de Sevilla.

Corrió, sin saber por qué, como hacía siempre que algo la inquietaba. La velocidad de sus piernas, el cansancio, la calmaban. Atravesó la casa, el patio y el corral. Por fin, se paró bajo las ramas del viejo olivo, abrigada por su sombra. Se abrazó al tronco, se dejó caer en tierra y lloró a raudales. Ya nada tenía sentido: ni el olivo, ni las insignificancias que la había preocupado momentos antes, ni siquiera sus lágrimas. ¿Qué podían solucionar las lágrimas?. ¿Acaso le devolverían la vida a su padre?. La vida.. la muerte. ¿Y dónde estaría él ahora?. Tenía que estar en algún sitio, contemplándola, no podía haber desaparecido de repente sin dejar rastro, abandonándola a su suerte. Pero no, bien sabía ella que sus células inertes se secaban, y que su corazón había cesado de darle impulsos al cuerpo. Su padre era nada, un manojo de músculos y nervios sin vida, un recuerdo. Sí, un ente muerto que sólo viviría a través de ella y de las personas que lo amaron. Era inútil buscarlo más allá, ya no estaba en ningún sitio fuera de su cerebro, si acaso, podía encontrar su cuerpo tendido sobre su cama esperando un descanso eterno.

“Y ahora, ¿qué será de mi?”

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lunes, 25 de enero de 2010

Las mujeres hoy en Haití

Hace unos días, el movimiento Marcha Mundial de Mujeres anunció la muerte de dos feministas haitianas en el terremoto: Myriam Merlet y Magalie Marcellín.

Amy Goodman escribió: "En nuestro recorrido por la ciudad, fuimos a la casa de Myriam Merlet, la jefa de gabinete del Ministerio haitiano de la Mujer y una destacada feminista que ayudó a llamar la atención internacional sobre el uso de la violación como arma política y trabajó con la dramaturga y activista Eve Ensler en el movimiento V-Day para ayudar a poner fin a la violencia contra la mujer. Hallamos su casa, y de hecho a todas las casas que la rodeaban, destruida. 'Acabamos de retirar su cuerpo', nos dijeron los familiares de Myriam el domingo, cinco días después del terremoto. No se sabe cuándo murió, ni si podría haber sido rescatada. Su hermana Eartha nos llevó a visitar su tumba.

Eve Ensler describe a Myriam Merlet : “Myriam era una luz. Era la fuerza de Haití. Fue una de las más grandes feministas. Era una feminista radical. Bromeábamos a menudo acerca del hecho de que era loco que ella y Marie-Laurence, que es la Ministra de la Mujer, estuvieran de hecho en el poder, que tuviéramos feministas radicales en el poder. Fue una mujer que dejó Haití en la década del 70 y luego regresó para luchar y defender y llevar el cambio social y el progreso y la lucha por las libertades y la igualdad racial y por la libertad e igualdad de género”.

Magalie Marcellín, de la organización Casa de las Mujeres, trabajaba para educar a mujeres jóvenes sobre sus derechos. Destacó su participación de 2007 en Haití cuando las organizaciones feministas denunciaron ante la organización de las Naciones Unidas (ONU) a más de 100 cascos azules de la ONU procedentes de Sri Lanka, quienes fueron deportados por asociación ilícita al haber pagado $1 dólar a niñas de hasta 13 años por tener sexo con ellos y organizó el primer tribunal alternativo de mujeres contra la violencia en su país, rompiendo silencios y reabriendo el debate sobre la violencia en Haití, también era activista de la Marcha Mundial de Mujeres.

Ante el incremento de las violaciones a mujeres en Haití, la organización Pon fin a la violencia ha puesto en marcha una campaña por las mujeres haitianas. La ausencia de seguridad no sólo afecta a la efectividad del reparto de toneladas de comida, agua potable y medicamentos, si no que repercuten en todos los ámbitos sobre la población, sobretodo en su sector más vulnerable, las mujeres y las niñas. En Haití las agresiones sexuales contra ellas ya causaban preocupación antes del terremoto.

En un artículo del diario El País, Francisco Peregil se hace de este problema. Los médicos se quejan de que muchas embarazadas no acuden a los hospitales por falta de dinero y de información y los abusos y violaciones son silenciados. En las guerras y en las catástrofes todos pierden, pero las mujeres y las niñas mucho más.

domingo, 24 de enero de 2010

La mercator de Olivetti

Hablando el otro día con mi amiga Carmela, me vino a recordar que yo pertenezco a esa generación de informáticos dinosaurios, que aún no está plenamente extinguida como el animal que nos da nombre, pero como si lo estuviera, porque ha sido apartada del mundo de la empresa y sus conocimientos y aportaciones al avance de las tecnologías son minusvalorados, por no decir despreciados.

Cierto que también hemos contribuido a la idea general que se tiene de nosotros y no acabamos de adaptarnos a este mundo competitivo de trabajos mecánicos y salarios mínimos, de call centers despersonalizados, de ETT's abusivas y de multinacionales manipuladoras. De siempre habíamos oído que el mundo de las tecnologías cambiaba a un ritmo tan vertiginoso, que llegaría un momento en que no podríamos seguirlo. Y así fue. Aquella generación nos quedamos en el camino, hay muy pocos informáticos mayores de 50 años.

Pero nadie nos quitará lo mucho que disfrutamos. Era una época para románticos empedernidos, todo estaba por hacer, y sentíamos que estábamos abriendo un camino. Como los escaladores cuando abren una nueva vía. No existía el PC, ni la carrera de Informática. Los ordenadores, comparados con los de hoy en día eran infantiles, y había que trabajar tanto para conseguir tan poca cosa...

Afortunadamente, no se han perdido nuestros valores. Nuestra pasión, nuestro espíritu innovador y rupturista siguen estando presentes en el hacker autodidacta y en el geek, ellos odian, como nosotros, a los ejecutivos con corbata y disfrutan con la creatividad, con el aprendizaje y consiguiendo metas sencillas que parece que no tienen sentido por que no tienen una motivación económica, pero sí lo tienen, y es así como avanza la sociedad.

En realidad no pretendía dar un discurso reivindicativo de la profesión. Lo que yo quería era hablar de mi primer ordenador, tan primitivo como se me puede considerar a mi hoy.

Cuando empecé a trabajar, a los 16 años, entré en el departamento de Contabilidad de un laboratorio farmacéutico. Y había allí una máquina especial. No era la única máquina que existía en la empresa, pues había calculadoras y máquinas de escribir automáticas. Sin embargo esta máquina era diferente. Casi nadie lo veía así, ni siquiera mi jefe, pero yo enseguida me di cuenta que no era como las demás, aquello era una computadora. Fue un amor a primera vista.

Era una Mercator de Olivetti. ¿Dónde estará aquel viejo y pesado armatoste? Lo de pesado lo digo porque pesaba tanto que no podía mover la mesa que la acompañaba. Nos servía para facturar y sacar las fichas de cuenta de contabilidad. Dos programas. No os podéis imaginar como eran los programas. Eran placas compuestas por ejes y engranajes giratorios, que pesaban una barbaridad, y se atornillaban a la parte trasera de la máquina. Cuando se cambiaba de tarea, se cambiaba de placa, no era fácil, así que había que planificar bien las faenas.

Era una computadora analítica, sin circuitos integrados ni elementos electrónicos, pero realizaba unos cálculos precisos y una serie de operaciones complejas que de otra forma se habría tardado días en hacer. ¿Alguien puede negarle el rango de ordenador?. Yo no.

Estuvimos juntas la Mercator y yo un año. Después me la cambiaron por otra, y mi corazón y mi pasión, ¡que poco fieles!, se volcaron en ella. Un trabajo nuevo, muchas cosas por aprender por delante.

jueves, 21 de enero de 2010

¿Por qué no llega la ayuda a Haití?

Lo comentaba ayer con una amiga, y estábamos las dos alarmadas e inquietas. ¿Por qué en Haití no se puede repartir la ayuda que se les ha enviado?. Ya sabemos que es poca cosa, pero al menos es algo. Ni ese algo pueden tener los haitianos. No tienen nada que comer, los hospitales están saturados y sin medios, las ONG como médicos sin fronteras no tienen materiales para actuar y no pueden hacer nada, y hasta los bomberos que llegaron el día después del terremoto se ven obligados a trabajar en condiciones precarias porque sus equipos tenían que llegar en otro avión y no llegaron... la lista es indefinida.

De repente vemos imágenes en la tele que invitan a la esperanza. 10000 marines americanos llegan para ayudar, y ya se ven las primeras imágenes de reparto de alimento. Un barco hospital empieza a funcionar. Pero también nos llegan crónicas de que no todo es tan bonito como nos lo presentan, que nos están mintiendo. Y mi amiga y yo, que empezábamos a ser fieles devotas de Obama una vez más, una vez más nos sentimos decepcionadas.

Esta es la crónica de ayer de Fran Sevilla, corresponsal de RTVE en América Latina. La pregunta es, ¿nos están mintiendo?

miércoles, 20 de enero de 2010

Como empezar un blog: la plantilla



Llegamos a lo que, para mi, fue lo más difícil en mis primeros pasos, elegir una plantilla, instalarla, y hacer que funcionara sin errores.

Hay muchas webs que ofrecen plantillas para blogger. Estuve investigando por ellas y me volví loca, hay tantas... hasta que encontré lo que buscaba en Deluxe Templates, allí hay montones de plantillas con un diseño fantástico, no hay más que darse una vuelta para comprobarlo.

Una vez elegida la plantilla, la descargué a mi ordenador, descomprimí el fichero, me fui a mi escritorio de blogger, elegí Diseño y pulsé en la pestaña editar HTML. Donde pone cargar una plantilla desde tu disco duro, seleccionas el fichero, y le das a subir. Me lo sé de memoria porque lo he hecho cientos de veces, sin exagerar. Y hay un montón de blogs que te enseñan como hacerlo.

Y voilá, ya se ve mi blog con mi nueva plantilla. Me gusta. Pero ya a simple vista veo que tengo que hacer algunos cambios. El menú principal está en inglés, y la fecha de los posts no se ve. Además, escribo un comentario, y tampoco se ve la fecha, y no salen los acentos. Todo eso me obliga a buscar información, a enterarme de que significan algunas variables de blogger, y a modificar el código de la plantilla siguiendo los consejos de blogueros más expertos que yo.

Mientras tanto, he tenido que descargar una copia de la plantilla unas cuantas veces, para modificarla y volverla a subir. Si os descargáis la plantilla copiando el código, no olvidéis marcar la casilla expandir plantilla de artilugios, porque si no, no se os copiarán los gadgets que tengais definidos. Es una tontería, pero si no te das cuenta, da guerra.

Después de un par de días de pruebas, parece que todo funciona. Llega la hora de modificar la imagen de la cabecera que, aunque es bonita, no es la que yo quiero. Cambiar la imagen me ha resultado fácil, sólo he tenido que modificar las dimensiones de la que tenía, subirla a un servidor de imágenes, y modificar el código de la plantilla para añadir la nueva url.

Parece que la plantilla ya está OK. Han sido unos cuantos días de pelea pura y dura. Y ahora, ¿cuál es el siguiente paso?. Elegir algunos elementos de la barra lateral, instalarlos en el blog. No muchos, porque esto es algo que se puede tomar con calma e ir incorporando poco a poco. Al menos eso es lo que creo yo, que no soy ninguna experta. Pero supongo que es importante empezar a publicar y dar contenidos al blog, perfeccionarlo es un trabajo más largo, de semanas, de meses, y si aguantas, hasta de años. Un blog es algo vivo, me lo imagino así, hay que alimentarlo de contenidos, y hay que mejorarlo día a día. Si un blog mejora, es porque tu aprendes cosas nuevas, y si aprendes, es porque tu mente está abierta. De alguna manera, esos valores se transmiten. Digo yo…

lunes, 18 de enero de 2010

Brusco despertar I


Imagen: Despertar de la mañana, de Eva Gonzales (París, 1849-1883)


Lentamente se introdujo en el mar
Y una ola borró sus huellas sobre la arena.


Aquel día amaneció gris.

Era el mes de Julio, exactamente el día 9. ¿Y era gris el día en pleno mes de Julio? Tal vez sí o tal vez no. Es igual como era el estado real del tiempo. Ana lo recuerda así, gris plomizo, gris turbio, gris triste, gris, en suma. A pesar del azul del cielo, a pesar del sol radiante, a pesar del calor sofocante que se mete en los huesos y te marea, el día le amaneció gris a Ana.

Las 8 de la mañana. La despertó su tía, y un temblor inexplicable le electrizó el cuerpo al abrir los ojos.

-Levántate enseguida, tienes que arreglar tu casa. Ha llamado tu madre por teléfono desde Sevilla y dice que van a volver todos hoy, ella, tu padre y tus hermanas.

-¿Mis hermanas también vienen?

El gozo se le salía a Ana por los ojos al hacer la pregunta. Sus hermanas, aquellas personas tan queridas y borrosas en la distancia a las que sólo podía ver una vez al año durante las vacaciones de verano, aquellos dos mitos elevados a la cima más alta de su admiración, dos adolescentes que, no pudiendo soportar la falta de oportunidades del pueblo y la falta de esperanza de una vida digna, un día cogieron la maleta y emigraron a Barcelona, desafiando la soledad y el miedo a lo desconocido. Y sus hermanas estaban ahora muy cerca de ella… Un año sin verlas, y ahora casi podía tocarlas con la mirada.

-Sí, tus hermanas también vienen.

Se le subió el sueño a la garganta. Un nudo de emoción le impedía casi respirar y el corazón emprendió una loca galopada. Regresaban sus padres de Sevilla, poniendo fin a aquella larga ausencia que la obligaba a vivir momentáneamente en casa ajena, con una tía de humor amargo amiga de los aires de grandeza (como si en su árbol genealógico hubiera algún grande de España), soportando su frialdad y su desamor, y los continuos reproches a su actitud tan poco agradecida con respecto a ella, que tantos favores le hacía. No podía soportar aquella falsedad, prefería estar sola en su casa, revolviendo entre sus libros, escribiendo bajo la sombra del olivo del patio unas poesías que nunca nadie leería. Su viejo amigo el olivo, aquel que plantó su padre al nacer ella. ¡Cuantos secretos compartían!


Se levantó deprisa, recogió sus cosas, y se marchó a su casa. Abrió la puerta con ansiedad, no pudiendo evitar un suspiro de alivio al encontrarse dentro del viejo caserón. Una paz infinita le invadió el cuerpo, las fuerzas la abandonaron. Se sentó en la vieja mecedora de su padre y se puso a pensar. Su madre había llamado por teléfono, regresaba con su padre. Terminaba ya la pesadilla, pronto sería un punto negro en el recuerdo. De repente una nube cruzó por su cerebro. Regresaba con su padre, a él lo habían operado dos días antes, habían llamado muy temprano, y si… No, no podía ser. ¡No podía estar grave!. Ella había hablado personalmente el día anterior con su madre, le había preguntado ansiosamente por el resultado de la operación. Una voz desfallecida le había contestado a través del hilo telefónico que todo había transcurrido muy bien, que pronto regresarían a casa. Regresaban ahora, tal vez estaban ya de camino. Faltaban sólo unos minutos para abrazar a su madre y decirle todo lo que la había añorado:


“Tu y yo nunca nos hemos llevado demasiado bien. Tu te encierras en tu caparazón, te rodeas de misterio; nunca me has hablado con cariño, siempre estás fría y distante. Sé bien que me quieres, pero demuéstramelo, por favor. Háblame de tu cariño como hacen otras madres. Sé que yo también soy rara y rebelde, me parezco demasiado a ti. Nunca te hablo de mis cosas. A partir de ahora será todo diferente, ya verás. Abrázame hoy bien fuerte, que no pueda escaparme de tus manos".

Faltaban sólo unos minutos para abrazar a su padre:

“Papá, tu no puedes dejarnos. A veces pienso que esta enfermedad tuya es ya demasiado larga para ser una simple gripe. He oído por ahí que tienes un tumor en el pulmón derecho, y aunque no sé bien que significa eso, me huele muy mal. Tu no puedes faltarme, eres bueno, aunque demasiado sencillo para entenderme. No importa, eres mi único punto de apoyo y no puedes faltarme ahora que es cuando más te necesito. ¿Sabes?. Tu familia no me gusta nada. No me han tratado mal, me han dado de comer bien y me han vigilado mejor. Casi no puedo moverme. Yo prefiero estar sola pensando en mis cosas. Aún recuerdo cuando todos ellos nos despreciaban porque vivíamos en la peor calle del pueblo, la calle de los pobres, y ahora no dejan de echarme en cara los favores que nos hacen. Lo peor de todo es que ni siquiera son ricos, tienen muchos aires de grandeza, y nunca he podido saber por qué. Engreídos, eso es lo que son, siempre están hablando de lo lista que es la gente de su familia y de lo bien colocados que están todos. No los soporto. Tienen que aparentar que son unos buenos familiares y se preocupan por nosotros, pero lo hacen sólo por las habladurías, no lo hacen de corazón. Nosotros no los necesitamos, ni necesitamos su falsa caridad. ¿Por qué se preocupan tanto por las apariencias?. Quiero que vengas tu y se lo digas personalmente. A mi no me hacen caso. Dicen que soy muy joven”.

Ir a 2ª parte

domingo, 17 de enero de 2010

Como empezar un blog

Voy a intentar contar los pasos que he seguido para abrir este blog. Y como aún no doy por definitivamente acabado el diseño, iré contando en los próximos días lo que voy haciendo, lo que voy descubriendo y a ser posible los blogs y webs que me ayuden en esa tarea.

Ayer descubrí un artículo estupendo en Blog and web que se llama "13 dias para comenzar tu blog". En el, se dan consejos muy acertados sobre lo que se debe hacer cuando te planteas crear un blog. Desgraciadamente, lo descubrí demasiado tarde, cuando ya había hecho gran parte del trabajo. De todas formas, mi método no se ha alejado mucho del que se propone en Blog and web. Supongo que si se aplica la lógica, no hay muchas variantes.

Una vez elegido el tema, del que ya he hablado en mi primer post, y el nombre, mi primera duda fue donde alojarlo. Por supuesto, sería un alojamiento gratuito, porque el bolsillo no está para muchos excesos. ¿Pero elijo Blogger o Wordpress?

Después de unas pruebas, elijo Blogger, por dos razones importantes. La primera, que las plantillas que ofrece Wordpress en su propio hosting son pocas y poco manipulables (me refiero a las del tipo www.tublog.wordpress.com). Tendría que instalar el programa en un host externo, que en mi caso sería gratuito, y eso ya complica las cosas. Para lo que yo quiero, ya me viene bien blogguer. Y me da lo mismo que la url de mi blog sea www.miblog.blogspot.com a que sea www.miblog.hostgratis.com

La otra razón importante que valoré es que los blogs de blogger, al ser de la misma empresa que google, tienen más fácil la lectura de los motores de sus buscadores, y por tanto su localización en Internet.

Así pues, ya está la primera decisión tomada. Voy a www.blogspot.com y doy de alta mi blog. El siguiente paso es buscar una plantilla decente, porque las que ofrece Blogspot no me gustan. Pero eso ya lo explicaré en otro post.

sábado, 16 de enero de 2010

Comenzamos una aventura

Hablo en plural, aunque quizás debería hablar en singular. Comienzo, si, una aventura, en singular. Pero también tengo la ilusión de que sea una aventura compartida, porque si no, ¿para qué escribir en un blog en Internet?, con escribir en mi ordenador, para mi a solas, o en una libreta mis impresiones para mí misma, sería suficiente.

Sin embargo he dicho que quiero compartir mis hojas, hojas que caen. Porque ya estoy en esa edad en que las hojas empiezan a caer, y he vivido primaveras y veranos, y estoy instalada en el Otoño, y he aprendido cosas que no quiero que se pierdan en el camino, después de tantos esfuerzos y sinsabores. Si mi experiencia sirve para alguien... aquí están mis hojas, a disposición de quien las quiera.

No sé bien que quiero hacer con este blog. No tengo ni idea de como funcionan los blogs, pero mi mente está abierta a aprender. Leeré mucho, investigaré, aprenderé de las personas que tienen más conocimientos que yo, en fin, haré lo que pueda. Estoy aquí para compartir, para disfrutar, para contar cosas que se me empiezan a olvidar... El tiempo irá marcando los objetivos. Por lo pronto, empiezo, empezamos...

viernes, 1 de enero de 2010

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